¿Qué son y cómo operan las estaciones clandestinas chinas descubiertas en Estados Unidos y en otros países?

(Foto por Alexander Schimmeck via Unsplash)

Una investigación realizada por la ONG Safeguard Defenders reveló hasta el momento la existencia de 54 estaciones clandestinas chinas en 30 países, entre ellos Estados Unidos. El FBI ha manifestado “preocupación” por este método de inteligencia que persigue ciudadanos chinos y “viola la soberanía” norteamericana. Además, más de una decena de países ya trabajan en conjunto con esta organización que detalló en un informe cuáles son las falsas estaciones de policía chinas que violan el derecho internacional.

“Somos una ONG con base en España que trabaja principalmente en temas de estado de derecho, acceso a la justicia, derechos humanos y con un enfoque principal en China”, explica Jing- Jie Chen, investigador y activista de Safeguard Defenders.

Safeguard Defenders es una organización sin fines de lucro con sede en Europa, fundada en 2016, que vela por la protección de los derechos humanos en “los entornos más hostiles de Asia”. El pasado septiembre publicó un informe que revela la presencia de decenas de comisarías chinas clandestinas en las ciudades más grandes del mundo, incluida Nueva York.

Su hallazgo derivó en múltiples investigaciones a nivel mundial para tratar de desbaratar esta red de inteligencia china, y destapó uno de los mayores escándalos que involucra al gigante asiático y que tensiona aún más su relación con occidente.

“Empezamos tarde, a finales de julio nos enteramos de las primeras ‘estaciones’ en Italia pero algunas datan de 2018. Las encontramos utilizando palabras clave en distintos sitios webs o se las puede encontrar en medios estatales chinos o en sus páginas webs oficiales. Todas estas están disponibles en línea”, dijo Chen.

Y menciona que hay países como Argentina, donde incluso se anunció la apertura de las estaciones por medio de comunicados oficiales: “El gobierno chino proporcionó una lista de esas estaciones promocionando los números de contacto y las direcciones”.

El pasado jueves, Christopher Wray, Director del FBI, estuvo presente en la audiencia sobre “Amenazas a la seguridad de los Estados Unidos” del Comité de Asuntos Gubernamentales y Seguridad Nacional del Senado de EE.UU. y expresó su preocupación por la estación clandestina ubicada en Nueva York: “Viola la soberanía y elude los procesos estándar de cooperación judicial y policial”.

Safeguard Defenders que investigó el modus operandi, revela cómo en estas estaciones clandestinas se acusa a ciudadanos chinos que residen en el exterior de haber cometido delitos y los persuaden para regresar. Además, asegura que cuentan con múltiples denuncias que evidencian la persecución del régimen, pero que protege la identidad de las víctimas por posibles represalias.

“Estas no son estaciones de policías. Son redes de inteligencia que actúan en el extranjero y que se comunican con cualquier persona que esté siendo perseguida por la policía en China. Una vez encontrados, les piden que no se resistan, que sean razonables y vuelvan”, dijo Chen.

Sin embargo, de acuerdo con lo publicado por las autoridades chinas, estos lugares sirven para ayudar a la comunidad en el extranjero a solicitar cualquier tipo de documentación que necesiten de China, por ejemplo, licencias de conducir o certificados de nacimiento.

Uno de los primeros casos en España ocurrió en Madrid, donde hasta mantuvieron “reuniones online” con una víctima para que regresara.

“Es muy común que si tu hijo hizo algo en contra del partido te vayan a buscar a vos y te castiguen por ser miembro de la familia. Te hacen saber que saben dónde vive tu familia y que sino cooperas puede haber consecuencias”, dijo Chen.

En las últimas horas, el portavoz de la embajada china en Estados Unidos, Liu Pengyu, ratificó a Reuters a través de un correo electrónico que estas estaciones “asisten a los ciudadanos chinos en el extranjero” y pidió a los estadounidenses detener “la exageración infundada del tema ya que no son personal policial de China”.

Según cifras publicadas por medios estatales chinos, ya son más de 230.000 residentes en el exterior que fueron detectados y regresados a China, por medio de este plan del gobierno de Xi Jinping que busca dar con sospechosos de haber cometido delitos contra compatriotas en el extranjero o aquellos que tienen causas pendientes en la justicia del país oriental.

Para Roger Pardo-Maurer, ex Subsecretario de Defensa de Estados Unidos, estas estaciones clandestinas son “exportadas” por Xi Jinping como “consulados de chantaje y espionaje”.

“Estas operaciones clandestinas ilegales ponen en relieve la pérfida máscara de Beijing, de cooperación con operaciones legítimas de ley y orden en EE. UU., mientras detrás de bambalinas se burlan de la ley y la justicia”, dijo Pardo-Maurer.

En el último informe publicado por Safeguard Defenders, la organización detalla en su mapa global que hasta el momento solo 14 países han iniciado investigaciones para desbaratar las estaciones parapoliciales. Dentro de esta lista de naciones se encuentran Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Austria, Alemania, República Checa, Irlanda, Italia, Portugal, España, Suecia, Países bajos, Chile y Nigeria.

“Hay países más comprometidos, que inmediatamente tras la revelación del informe, decidieron poner en marcha una investigación como es el caso de Chile. Y hay otros como Argentina, donde las relaciones diplomáticas con China son buenas, donde aún no han respondido después de dos meses”, dijo Jing-Jie Chen.