Noticias ¿Sigue siendo difícil vivir como persona transgénero en EEUU?

¿Sigue siendo difícil vivir como persona transgénero en EEUU?

Arianna Lynd en su cumpleaños luciendo un vestido que le regaló su madre.

Las personas transgénero sufren discriminación y ataques violentos en todo el mundo. Se estima que el 78 por ciento de los homicidios de estas personas se concentra en América Latina, según el reporte más reciente de Transgender Europe. Por lo que muchos latinos transgénero, como Arianna Lint, Katie Morán y Morgan Mayfaire, llegan a los Estados Unidos escapando de sus países con la ilusión de vivir en libertad.

“Un día un policía en Perú me recogió y luego me obligó a hacerle sexo oral mientras él me ponía una pistola en la cabeza,” recordó Lint. Ella nació como hombre, pero desde muy pequeña se sentía como mujer. Decidió hacer su transición hace 28 años.

“Vine a este país con mi madre, huyendo de las recriminaciones en el Perú y la falta de trabajo,” comentó Morán, que es mujer transgénero desde los 14 años.

Desde pequeña Morán no sólo sintió el rechazo a causa de su identidad en la escuela, sino que también lo vivió con sus familiares, quienes dejaron de invitarla a reuniones.

“Mi mamá no quería aceptar que yo era lesbiana. Me hizo la vida muy difícil e incómoda hasta el día que me fui de la casa,” contó Mayfaire. Él ahora tiene 56 años años y pasó viviendo 46 años como mujer.

Aunque venimos a este mundo con un sexo biológico, varón o mujer, distintas circunstancias hacen que un ser humano se sienta atrapado en un cuerpo que no le corresponde.

Para el psicólogo Francesco Duberli una persona transgénero es un individuo que tiene unas características fisiológicas específicas, pero su mente no se identifica en términos de lo masculino o lo femenino de ese cuerpo.

Lint afirma que siente como si los patrones socioculturales no concuerdan con ella, cosa que Morán también sentía, según ella, cuando sus padres la mandaban a raparse el cabello.

La infancia de Mayfaire, a pesar de que el proceso fue de mujer a hombre, no fue muy distinta a la de Lint y Morán. “Nunca me gustaron las muñecas, ni nada que tuviese que ver con el género femenino.”

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Alrededor de 1.4 millones de personas en los Estados Unidos se identifican como transgénero, de los cuales 100.300 están ubicadas en la Florida, según el reporte del Centro Nacional para la Igualdad Transgénero de los Estados Unidos del 2018.

Algunos obstáculos que estas personas atraviesan durante sus vidas son el rechazo familiar, discriminación e incluso el suicidio o el intento de suicidio.

Duberli afirmó que al menos el 86 por ciento de la comunidad latina e inmigrantes han sido expuestos a altos niveles de violencia y discriminación. Duberli se basa en investigaciones hechas por la organización Survivor’s Pathway.

“A veces comienzo a pensar que por qué yo no tengo las mismas oportunidades que otras gente. Por qué la gente me mira de otra manera. Qué hago acá. No tengo futuro, no voy a tener hijos. No voy a tener familia,” mencionó Morán.

Según la psicóloga Viviana Barrero, en muchas ocasiones las personas transgénero no tienen el acompañamiento adecuado ni a nivel familiar o nivel social. Tampoco tienen el nivel educativo o nivel de salud adecuado.

“Todas estas circunstancias que los rodean a ellos hacen que tengan un deterioro no solo en su salud física sino también en su salud emocional y en su salud mental,” indicó Barrero.

Los tres entrevistados intentaron, en algún momento, suicidarse.

Mayfaire contó que un día trató de envenenarse, pero según él, no ingirió lo suficiente para morir. Lint admitió que muchas veces quisieron desaparecerla, y que en realidad ella debería estar muerta. Morán también intentó quitarse la vida al cortarse el brazo. Sin embargo, los tres siguieron con su vida y, según ellos, se dieron cuenta que podían seguir adelante.

El 41 por ciento de las personas transgénero en los Estados Unidos han intentado suicidarse, según un estudio realizado por el National Center for Transgender Equality y el National Gay and Lesbian Task Force en el 2011. Esta cifra es alarmante en comparación con el índice de intentos de suicidio de la población en general que es del 1.6 por ciento.

Dificultades en el campo laboral

La comunidad latina transgénero en los Estados Unidos no solo lucha contra el suicidio, el rechazo y la discriminación, sino que también se ve enfrentada a dificultades para acceder a la salud y al empleo.

Lint afirma que trabajaba como cajera en un supermercado entre 40 y 45 horas, pero el sueldo y el seguro médico no cubría sus necesidades.

“Amigas trans que ya vivían acá me dijeron que si yo quería ser transgénero en los Estados Unidos la única forma que yo podía hacerlo era mamando pinga,” ella expresó.

De acuerdo a Duberli, no existe un sistema laboral o de salud que entienda las necesidades de la comunidad transgénero, especialmente a las mujeres trans, reforzando los estereotipos de género.

Esta situación las lleva a que la única salida para ganarse la vida sea el trabajo sexual. Sin embargo, para Morgan la realidad es otra. Afirma que para los hombres transgénero es completamente diferente porque existen trabajos o, en su caso particular, profesiones que aunque fueran transgénero, no iba a interferir.

A pesar de que el condado de Broward y la ciudad de Miami cuentan con ordenanzas locales que prohíben la discriminación por orientación e identidad de género, la Florida no tiene leyes estatales que protejan a las víctimas de este problema social.

“El 81 por ciento de las personas transgénero han experimentado discriminado en su trabajo. De ellos, el 46 por ciento señaló no haber sido contratado, mientras que el 36 por ciento afirmó haber perdido el empleo debido a su condición de género,” de acuerdo al informe Vivir en Riesgo de Human Rights Watch del 2018.

Lint, Morán y Mayfaire coinciden en que, incluso todavía en los Estados Unidos, vivir como una persona transgénero es tener una vida difícil, pero ellos prefieren vivir aquí porque se sienten protegidos.

“Me siento mucho mejor definitivamente. Creo que acá se respeta un poco más los derechos de las chicas. Acá hay un poco más de aceptación,” dijo Morán.

Mayfaire afirmó que vivir en el sur de la Florida es difícil porque hay muchas culturas latinas que todavía no aceptan a las personas transgénero e incluso tampoco a los homosexuales.

No obstante, afirmó que la region ha ido cambiado en comparación con años anteriores y reconoció la importancia de darle la oportunidad a las culturas latinas para cambiar.

“Cuando tú vives en los Estados Unidos puedes ser discriminada, puedes ser abusada, pero las leyes te protegen,” indicó Lint.

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Hoy el tema transgénero tiene más visibilidad en los medios de comunicación y en la sociedad.

“Hace 20 años, este tema no se escuchaba con la fuerza que se escucha hoy,” subrayó Duberli. Asimismo, la psicóloga Barrero dijo que las personas trans se están permitiendo hablar, comunicar, expresarse y vivir esta experiencia de una manera más pública y más visible.

VER: Trailer “Trans Latinos en Miami: un desafío”

VER: Reportaje completo “Trans Latinos en Miami: un desafío”

 

Jairo Gallego graduated in the summer of 2019 with a master's in journalism and is now a reporter at Telemundo Network.