La aventura de Esteban Carrillo: cruzando Estados Unidos en bicicleta

Carrillo y su bicicleta a las afueras de Hermann, Missouri, en el puente Christopher Bond. Foto cortesía de Esteban Carrillo

Esteban Carrillo se levantó la mañana del 18 de agosto del 2020 para iniciar una travesía que estaba seguro recordaría el resto de su vida.   

De un día para otro, el Ecuatoriano de 30 años dejó su trabajo como ingeniero civil en el departamento de transporte del estado de Georgia, terminó el arriendo de su departamento en Atlanta, y con tan solo su bicicleta, tres pequeños bolsos, una carpa, comida y dos trajes de ciclismo, viajó a Seattle por avión para comenzar, desde ahí, su ruta ciclística con destino a la otra costa del país en Miami, Florida. 

“Siempre he querido correr un viaje largo en bicicleta. No necesariamente en Estados Unidos, pero un viaje largo”, contó Carrillo sobre los motivos detrás de su decisión que compartió en su blog “Esteban Pa Donde Sea”. 

Anteriormente, ya había realizado algunos paseos con su bicicleta, pero mucho más cortos. Por lo general salía en recorridos entre 20 hasta 50 millas, 3 veces a la semana, por varias rutas en el estado de Georgia.  

El jueves 20 de agosto salió de Seattle. Antes, se tomó un par de días para conocer la ciudad y preparar su bicicleta, pero desde el primer momento en que comenzó a pedalear, la inquietud y adrenalina se apoderaron de su cuerpo.  

“Al comienzo fue emocionante, todo era nuevo. Nunca había ido a Seattle. El primer día, por la geografía, ya me tocó subir montañas. El peso adicional de todas las cosas era como unas 30 libras; no estaba acostumbrado a ese peso. Pero por la emoción no sentía nada”, nos dijo Carrillo entre risas durante una entrevista telefónica. 

Lo que más recuerda de esos primeros días en el estado de Washington era la cantidad de pueblos pequeños que se encuentran al norte del país. Sin embargo, el 24 de agosto, en la ciudad de Othello, se llevaría su primera gran sorpresa. 

Pronto se percató que en esta pequeña comunidad había una gran presencia de latinoamericanos y que incluso habían muchos negocios que le recordaban de su cultura. 

“Era como estar en México. Ni bien entré habían como panaderías, restaurantes mexicanos y todo el pueblo en español. No me esperaba algo así en la mitad del estado de Washington, algo tan latino en el medio del desierto”, dijo Carrillo, recordando su primera semana de camino. 

Dos semanas más tarde, una tormenta de nieve a la altura de Bozeman, Montana, atrasó sus planes durante el feriado del día del trabajo. Tras superarla, llegó al estado de Wyoming donde conoció el parque nacional Yellowstone y calificó la experiencia de impactante por lo que pudo ver ahí. 

Carrillo entró por el Oeste y disfrutó mucho del paisaje montañoso, la fauna diversa e incluso de los espectáculos naturales que brinda el sitio.  

“Justo cuando llegué a ese punto explotó el géiser “Steamboat”,…sale el agua, el vapor y se eleva bastante alto. Unos 10 metros. ¡Increíble!”, dijo Carrillo. 

Carrillo tomándose un descanso durante su paso por el parque nacional Yellowstone en Wyoming.
Foto cortesía de Esteban Carrillo.

En la cuarta semana llegó a Denver, Colorado, la ciudad más grande que se topó desde que salió de Seattle. Aquí, descansó 4 días, pero solamente de la bicicleta, porque se fue de excursionismo por las montañas con unos amigos que vivían en la ciudad. 

Carrillo se inspiró de varios “YouTubers” para comenzar su travesía, principalmente de una pareja de argentinos que tienen un canal llamado “Sueños de Ruta” donde publican contenido. De igual forma, cada semana que pasaba, él subía nuevas fotos a su blog de las personas y lugares que conocía durante el camino. 

Tras el descanso en el centro del país, el trayecto se volvió más fácil. No solo por el cambio de la topografía entre los estados, sino también porque aprendió a conocer sus límites. 

“Después de Denver comenzaba ‘la parte fácil’. Comencé a bajar al nivel del mar. Ya no eran más montañas y al final yo mismo conocí a mi cuerpo más. Ya estaba acostumbrado al día a día de qué hacer”, dijo Carrillo sobre el punto de inflexión que significó su paso por Colorado. 

La segunda sorpresa grata para Carrillo llegó el 10 de octubre en Saint Louis, Missouri. Y es que nada más ni nada menos sus padres decidieron visitarlo. Carillo dijo que fueron unos lindos días junto a su familia, que usaron para conocer sitios turísticos y encontrarse con parientes lejanos. 

Carrillo y sus padres, Jaime y Anita Carrillo, visitando amigos en Saint Louis, Missouri.
Foto cortesía de Esteban Carrillo

El 18 de octubre volvió a su travesía para apreciar los colores de los árboles y el clima del otoño mientras cruzaba varias líneas estatales. Contó que recorrió cinco estados: Missouri, Illinois, Kentucky, Tennessee y Alabama, en tan solo 5 días, para llegar a la ciudad de Huntsville.

Tres días más tarde llegó a Atlanta, su casa. Confiesa que casi decide quedarse porque ya estaba cansado físicamente y con problemas mecánicos en su bicicleta. 

“Era un poco tentador, pero con unos amigos ya había hecho un plan…estaban queriendo compartir la aventura conmigo. Si no hubiera tenido el plan hecho se me hubiera hecho más difícil no quedarme en Atlanta”, nos confesó Carrillo sobre el deseo que tenía de un descanso. 

El lunes 26 de octubre, volvió a salir de su ciudad, pero esta vez con destino a Florida para encontrarse con sus tres amigos y pedalear la recta final hacia Miami.  

En 5 días ya estaba en Jacksonville, donde pasó el fin de semana de Halloween, y el domingo 1 de noviembre partió acompañado de sus compañeros por la costa del estado. 

“Fue chévere, porque se pasó duro, difícil, pero juntos. En bromas, en comidas, disfrutando más. Después del esfuerzo todos los días, siempre compartir con alguien todas esas historias es gratificante”, indicó Carrillo sobre el impacto positivo de sus amigos en su viaje. 

Carrillo junto a sus amigos Ana Jayaro (i), Lucas Moncada y Sebastián Villa en el castillo de San Marcos en San Augustine, Florida.
Foto cortesía de Esteban Carrillo

Finalmente el viernes 6 de noviembre, Carrillo entraba en la ciudad de Miami. Cuando le faltaban tres kilómetros para terminar su viaje de meses, comenzó a reflexionar sobre toda su aventura. Tanto, que dijo que esos últimos instantes se le pasaron muy rápido, y en un abrir y cerrar de ojos estaba en South Beach, donde sus familiares le esperaban para celebrar su proeza. 

“La verdad no me lo creía. Parecía un poco raro que ya pasaron casi como tres meses y ese era el punto final”, contó Carrillo. 

Hoy se encuentra de regreso en Atlanta. Reflexiona sobre cómo continuar con su vida. Pero a futuro espera poder volver a realizar una travesía parecida, utilizando los conocimientos que adquirió, solo que en otras partes del mundo.  

“Me encantaría hacer otra en Europa o en Sudamérica, o en cualquier otra parte. Porque algo así es conocer un continente entero o varios países en un viaje en bicicleta. Es algo que no se cómo describir. Es diferente. Bastante gente hace “roadtrips” pero en el carro, que igual es genial. Pero en la bicicleta es otra sensación”, concluyó Carrillo sobre sus aventuras a futuro.

Carrillo en Miami, Florida, tras finalizar su viaje de costa a costa de 78 días.
Foto cortesía de Esteban Carrillo

 

Juan Alvarado is a graduate student at Florida International University. Prior to his arrival in South Florida, Alvarado got his undergraduate degree from Indiana University and worked a full year at CNN en Español as an Intern and Associate Producer. He is passionate about journalism and sports. He has covered events like the NCAA Men’s Soccer Final Four Tournament in Philadelphia and California. In 2018, he traveled to Moscow, Russia, to make content about the FIFA World Cup for the Ecuadorian network Teleamazonas. In the future, Alvarado aims to create content for a major network and his dream is to own his own media company one day.